Vacaciones de verano.
A esta figura le llaman el caminante, porque su actitud así lo demuestra, y da inicio al recorrido del Parque Arqueológico La Venta.
Lamentablemente mi foto no es de buena calidad, pero los rasgos que este individuo presenta son netamente europeos, ya que porta barba y bigote; además su nariz aguileña no corresponde propiamente a las características típicas de los indígenas americanos, ¿Se tratará acaso del mítico Quetzalcóatl?
Aquí inicia mi sarta de dudas e interrogantes con los olmecas, y a la fecha ninguna explicación me ha dejado satisfecho.

Cuentan que durante la era de las grandes exploraciones petroleras, se descubrió un importante yacimiento de oro negro, el problema es que al parecer había ciertas piedrotas inservibles que debían ser removidas y destruídas para llevar a cabo la explotación adecuada de los mantos.
Preocupado por el destino de esos vestigios arqueológicos de incalculable valor, Don Carlos Pellicer, en compañía de unos cuantos, decidieron trasladar lo trasladable hasta Villahermosa, capital del Estado de Tabasco y fundar ahí el Parque Arqueológico de La Venta.
Es gracias a su importante labor que las generaciones posteriores podemos asombrarnos e inclinar respetuosamente la cabeza al contemplar el glorioso pasado de la llamada cultura madre de Mesoamérica: La Olmeca.
Sr. Pellicer, mi eterno reconocimiento.
Figurillas que repersentan una reunión de altos mandos ( el tamaño de cada figura no supera el alto de un dedo), aquí es donde comienza mi eterno dilema con los olmecas, ya que las figuras representan diferentes grupos étnicos del mundo, como a continuación se verá. 
Tumba olmeca en miniatura.

Relieve de un señor principal con un casco en la cabeza ¿De un jaguar?... me recuerda a cierta orden de los guerreros aztecas, aunque la actitud del ser aquí representado dista mucho de ser belicosa.

La erosión de los siglos es evidente... incluso las piedras se desgastan.
Observen la belleza de esta escultura, he aquí los rasgos étnicos que (supuestamente) predominaban en los olmecas.
Las máscaras de jade siempre han llamado mi atención.
¿Lápida? de una tumba de tamaño real... recordemos la miniatura que presenté al principio de este recorrido virtual.
Exterior de una tumba de tamaño real.
Estas esculturas son recurrentes, a mi modo de ver representan sacerdotes emergiendo de la tierra después de realizar algún ceremonial ¿Un nuevo nacimiento, usando la tierra como vientre materno?
Niño señalando.
Extraña criatura con brazos muy cortos, se aprecian los labios y la nariz gruesa... no como las que típicamente presentan los indígenas americanos, sino que más bien recuerdan rasgos africanos.
¿Mujer hilando, tejiendo, trenzando cuerdas?Observen sus rasgos físicos y díganme honestamente ¿Corresponden o no más a un ser africano que a un indígena americano?
Principal que mucho me recuerda la usanza del vestuario de los habitantes sumerios en la lejana Mesopotamia.
Estas representaciones en miniatura de una choza y una familia en plena faena diaria, fueron de mis favoritas... estuve a punto de hurtar una...
Niño - adolescente desnudo.
Se dice que los vestigios de pintura son originales... Milenios tiene ya esta figura de haber sido creada, ¿El penacho de plumas de quetzal?
Estas bellezas son silbatos... si tan sólo hubiera podido silbar en una de ellas...
Si observamos el tocado, encontraremos una figura... a mi parecer un búho, ¿Ustedes que opinan?
Este vaso es una belleza... miren los colores que han perdurado por siglos.
Más figurillas.
Otra máscara.
¿Fueron los olmecas contemporáneos de los primeros mayas?, sus tocados me sugieren una fuerte influencia
Figuras cilíndricas grabadas.
Al parecer los muy imbéciles pertenecen a una secta cristiana que "veían las esculturas como imágenes diabólicas".
¡Hijos de su re-puta madre!
Ojalá y alguien les meta la pintura y el ácido por el culo.
Así se ve por fuera La Venta.






















































































